Bruselas insta a España nuevas medidas para atajar el déficit

Bruselas sigue con su posición firme: duro con Grecia y flexibilidad con Francia e Italia. La Comisión Europea acaba de dar dos años más a Francia, hasta 2017, para que deje el déficit público en el mítico 3% del PIB. Bruselas da un ligero toque de atención a París y Roma, pero pone de manifiesto que las reglas no son iguales para todos: Italia lleva década y media de estancamiento; Francia se enfrenta a un horizonte de medio plazo con un crecimiento tan anémico que más recortes fiscales ponían en peligro la recuperación –débil y desigual—de la eurozona.

"En España ha habido mejoras, pero aún hay riesgos", señaló en rueda de prensa el comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, quien precisó que el país seguirá siendo sometido a la supervisión comunitaria. "Tenemos que reconocer los esfuerzos del Gobierno español y por eso mantenemos la misma decisión (que el año pasado)", añadió el comisario en le presentación de la evaluación de los déficit macroeconómicos entre los socios de la Unión Europea (UE).

Moscovici subrayó que la CE es "consciente de las cifras y la fecha límite, 2016", en referencia al plazo que tiene España para situar su déficit por debajo del 3 % del PIB, en concreto en el 2,8 %, tras recibir dos años más por parte de la Unión. En un comunicado, el Ejecutivo comunitario precisó que "pese a algunas mejoras en el proceso de reequilibrio de la balanza por cuenta corriente, los riesgos relacionados con los altos niveles de deuda pública y privada, y la posición internacional de inversión negativa, siguen mereciendo mucha atención en el contexto de desempleo muy elevado".