El socio de una compañía deberá declarar su tributación como rendimientos de actividades económicas

La tributación de los socios de empresas profesionales sigue trayendo de cabeza a muchos contribuyentes y más ahora en plena campaña de la Renta 2014. La Agencia Tributaria y el Gobierno han intentado solventar estas dudas a raíz de la reforma fiscal y, recientemente, la Dirección General de Tributos (DGT) ofreció una explicación más detallada. El Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), perteneciente al Colegio General de Economistas, señaló ayer en la presentación de su informe sobre la campaña de la renta que el marco fijado por la Administración “resulta sensato”.

Tributos señaló que el socio de una compañía deberá declarar su tributación como rendimientos de actividades económicas cuando esté dado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores (RETA), preste un servicio profesional a la compañía y, esta, ofrezca a su vez también servicios profesionales a terceros. Es el caso, por ejemplo, de un socio de un despacho de abogados, cuya retribución deberá declararse como una actividad profesional. En cambio, un arquitecto que sea socio de una constructora a la que presta servicios podrá imputar sus ingresos como rendimientos del trabajo, es decir, como si fuera un asalariado. Ello es así porque, en este caso, la constructora ejerce una actividad empresarial y no profesional.

En principio, el hecho de declarar la retribución como actividad profesional puede resultar más beneficioso porque permite deducirse gastos. En cualquier caso, la norma ha generado cierto malestar en colectivos que tradicionalmente optaban por la vía de los rendimientos del trabajo.

La empresa no paga salarios ¿Cuándo debe solicitar la declaración de concurso?

La empresa no paga salarios ¿Cuándo debe solicitar la declaración de concurso?

Se encontrará en estado de insolvencia y, por tanto, obligado a solicitar el concurso, aquel deudor que no pueda hacer frente al regular cumplimiento de sus obligaciones exigibles, esto es, que proceda al sobreseimiento generalizado en el pago de sus obligaciones. Por ejemplo, las de pago de salarios e indemnizaciones y demás retribuciones derivadas de las relaciones de trabajo correspondientes a las tres últimas mensualidades.

Problemática

Se trata de una empresa que al 31-12-2014 tiene deudas con empleados que provienen de ejercicios anteriores a saber:

Un 25% aprox. tiene todavía pendiente de cobrar pagas extras del 2012. 
Otro 35% aprox. pagas extras del 2013. 
Otro 40% aprox. pagas extras del 2014.

Se pregunta:

1.- ¿Es este caso uno de los supuestos que obligaría a los administradores a declarar Concurso de Acreedores de acuerdo con el artículo 4.2 de la Ley Concursal que habla de:”...pago de salarios de tres últimas mensualidades al personal”?

2.- ¿Pagas extras son mensualidades?

3.- ¿Y si no es a todo el personal la deuda?

Ley 22/2003

La Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal (en adelante LC) señala en su artículo 5.1:

“Artículo 5 Deber de solicitar la declaración de concurso

1. El deudor deberá solicitar la declaración de concurso dentro de los dos meses siguientes a la fecha en que hubiera conocido o debido conocer su estado de insolvencia.”

Por lo tanto, el presupuesto que hace nacer la obligación de solicitar el concurso de acreedores es la insolvencia del deudor, entendida, según artículo 2.2 LC como: “Se encuentra en estado de insolvencia el deudor que no puede cumplir regularmente sus obligaciones exigibles.”

Ergo, se encontrará en estado de insolvencia y, por tanto, obligado a solicitar el concurso, aquel deudor que no pueda hacer frente al regular cumplimiento de sus obligaciones exigibles, esto es, que proceda al sobreseimiento generalizado en el pago de sus obligaciones.

Respecto al significado de “sobreseimiento generalizado en el pago de las obligaciones”, la jurisprudencia lo ha aclarado, por todas, Audiencia Provincial de Barcelona (Sección 15ª), Auto núm. 142/2012 de 26 noviembre, en el siguiente sentido: “Por lo que se refiere al sobreseimiento generalizado en el pago de las obligaciones, como hecho revelador de la insolvencia, de forma reiterada hemos sostenido que debe ser definitivo, general y completo, lo que no equivale a esporádico, simple o aislado, como vino entendiendo la jurisprudencia al interpretar el artículo 876.2º del Ccom ( LEG 1885, 21 )”

Por lo tanto, este y no otro, es el presupuesto objetivo del concurso de acreedores.

¿Es este caso uno de los supuestos que obligaría a los administradores a declarar Concurso de Acreedores de acuerdo con el artículo 4.2 de la Ley Concursal que habla de: “pago de salarios de tres últimas mensualidades al personal”?

Depende.

Así es, en la pregunta de este supuesto se está refiriendo a la presunción iuris tantum prevista en el artículo 5.2 LC, el cual prescribe:

“2. Salvo prueba en contrario, se presumirá que el deudor ha conocido su estado de insolvencia cuando haya acaecido alguno de los hechos que pueden servir de fundamento a una solicitud de concurso necesario conforme al apartado 4 del artículo 2 y, si se trata de alguno de los previstos en su párrafo 4.º, haya transcurrido el plazo correspondiente.”

Siendo, a su vez, que el artículo 2.4 de la LC determina:

“4. Si la solicitud de declaración de concurso la presenta un acreedor, deberá fundarla en título por el cual se haya despachado ejecución o apremio sin que del embargo resultasen bienes libres bastantes para el pago, o en la existencia de alguno de los siguientes hechos:

1.º El sobreseimiento general en el pago corriente de las obligaciones del deudor.

2.º La existencia de embargos por ejecuciones pendientes que afecten de una manera general al patrimonio del deudor.

3.º El alzamiento o la liquidación apresurada o ruinosa de sus bienes por el deudor.

4.º El incumplimiento generalizado de obligaciones de alguna de las clases siguientes: las de pago de obligaciones tributarias exigibles durante los tres meses anteriores a la solicitud de concurso; las de pago de cuotas de la Seguridad Social, y demás conceptos de recaudación conjunta durante el mismo período; las de pago de salarios e indemnizaciones y demás retribuciones derivadas de las relaciones de trabajo correspondientes a las tres últimas mensualidades.”

Decíamos depende, porque si el deudor además de dejar de pagar a parte del personal las pagas extras de 2012, 2013 y 2014 no ha sobreseído el pago de sus demás obligaciones de forma definitiva, general y completa, no se dará la presunción prevista en el artículo 2.4 LC antes citado. Sin embargo, si además de dejar de pagar las pagas extras aludidas, hubiera sobreseído el pago de sus demás obligaciones de forma definitiva, general y completa, entonces sí que entraría en juego dicha presunción.

No obstante, y pese a la carencia de información que se ofrece en este supuesto, de la consulta parece desprenderse que, aunque el deudor se encuentra en una situación complicada a nivel de tesorería, no ha incumplido de forma generalizada sus demás obligaciones de pago y, en cuanto a los salarios mensuales, cumple con su pago de forma regular, lo que nos llevaría a descartar la obligación de presentar concurso.

¿Pagas extras son mensualidades?

El artículo 26.1 del Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, define el concepto de salario como:

“Artículo 26 Del salario

1. Se considerará salario la totalidad de las percepciones económicas de los trabajadores, en dinero o en especie, por la prestación profesional de los servicios laborales por cuenta ajena, ya retribuyan el trabajo efectivo, cualquiera que sea la forma de remuneración, o los períodos de descanso computables como de trabajo.”

En consecuencia, tanto la mensualidad como las pagas extras, forman parte del salario del trabajador. Pero las pagas extras, como se deduce de su propio nombre, no son mensualidades, ya que su devengo se produce cuando transcurre un periodo de tiempo superior al mes.

No obstante, y dejando orillado el concepto jurídico-laborales, lo anterior a efectos de legislación concursal no tiene la menor relevancia, ya que el artículo 2.4 de la LC se refiere a pago de salarios e indemnizaciones y demás retribuciones derivadas de las relaciones de trabajo, lo que nos lleva a que, según LC, se refiera a cualquier cantidad que se le deba a los trabajadores.

¿Y si no es a todo el personal la deuda?

Para contestar esta pregunta nos remitimos a lo dicho sobre el presupuesto objetivo del concurso.

Según la LC y la jurisprudencia que la interpreta, se encontrara en estado de insolvencia y, por tanto, obligado a la solicitud de concurso voluntario de acreedores, el deudor que realice un sobreseimiento generalizado en el pago de las obligaciones, que debe ser definitivo, general y completo.

En el presente caso no existe retraso en el pago de las tres últimas mensualidades sino únicamente de algunas pagas extras, que pueden considerarse como retrasos puntuales que no deberían derivar en insolvencia y declaración de concurso.

Contrato de relevo y jubilación parcial anticipada

Contrato de relevo y jubilación parcial anticipada

Si durante la vigencia del contrato de relevo, antes de que el trabajador sustituido alcance la edad que le permite acceder a la jubilación ordinaria o anticipada, se produjera el cese del trabajador relevista cualquiera que fuera la causa e incluso si dicha baja se produce como consecuencia de una baja voluntaria del trabajador relevista, el empresario deberá sustituir al relevista que ha causada baja voluntaria por otro trabajador desempleado o que tuviese concertado con la empresa un contrato de duración determinada.

Antecedentes

Un trabajador está contratado mediante un contrato de relevo desde el 05/12/2011. Anteriormente estaba contratado mediante un contrato temporal y la empresa, para cubrir la jubilación parcial de un trabajador, le ofreció la transformación en relevista y al mismo tiempo en indefinido.

Ahora, con fecha 8 de marzo de 2015, se dará de baja voluntaria porque ha optado por aceptar otra oferta de trabajo. El jubilado parcial lo será de forma definitiva el día 5 de diciembre de 2016.

Siendo baja voluntaria:

- ¿Debe la empresa sustituir al trabajador relevista?

- ¿Qué alternativas tiene la empresa y que plazos deben cumplirse?

En el caso, que la empresa hubiera de sustituir al trabajador relevista que ha sido baja y no encontrara un nuevo relevista:

- ¿Qué comporta el incumplimiento del requisito de sustitución del trabajador que ha sido baja?

- Si sustituye al trabajador relevista fuera del plazo legal estipulado por la Ley ¿cuáles son las consecuencias?

Contrato de relevo

Si durante la vigencia del contrato de relevo, antes de que el trabajador sustituido alcance la edad que le permite acceder a la jubilación ordinaria o anticipada, se produjera el cese del trabajador relevista cualquiera que fuera la causa e incluso si dicha baja se produce como consecuencia de una baja voluntaria del trabajador relevista, el empresario deberá sustituir al relevista que ha causada baja voluntaria por otro trabajador desempleado o que tuviese concertado con la empresa un contrato de duración determinada.

El empresario deberá concertar con dicho nuevo trabajador relevista un nuevo contrato de relevo en el plazo de 15 días naturales siguientes a aquél en que se haya producido la extinción de la relación laboral del antiguo relevista.

En caso de incumplimiento absoluto o total de la obligación de contratar a un nuevo relevista, la empresa deberá abonar al INSS (Entidad Gestora de la Jubilación) el importe devengado por el jubilado parcial de la prestación de la jubilación parcial desde el momento de la extinción del contrato hasta que el jubilado parcial acceda a la jubilación ordinaria o anticipada.

En caso de retraso de la obligación de contratar a un nuevo relevista superando el plazo de los 15 días naturales establecido normativamente, el empresario deberá abonar al INSS el importe devengado de la prestación de jubilación parcial desde el momento de la extinción del contrato del relevista hasta que se produzca la contratación del nuevo relevista.

Por lo tanto, la sustitución del relevista que ha causado baja voluntaria con efectos de 8 de marzo de 2015 debe cubrirse con la contratación de un nuevo relevista que deberá ser dado de alta en la empresa a más tardar hasta el 23 de marzo de 2015 (15 días naturales a contar desde el día siguiente a la baja voluntaria). La no contratación del relevista implicará la responsabilidad absoluta y total de la empresa de abonar al INSS la prestación de jubilación del jubilado parcial cobrada entre el 9 de marzo de 2015 y el 5 de diciembre de 2016. Si la contratación del relevista se produce más tarde del 23 de marzo pero antes del 5 de diciembre de 2016 la no contratación del relevista en plazo y con retraso implicará la responsabilidad de la empresa de abonar al INSS la prestación de jubilación del jubilado parcial cobrada entre la fecha del cese del relevista y la fecha de efectiva pero extemporánea sustitución por un nuevo relevista.

Ampliación del plazo de presentación de los modelos 123, 124, 126, 128, 130, 131, 136 y 216 correspondientes al primer trimestre de 2015 o al mes de marzo de 2015

Orden HAP/709/2015, de 22 de abril, por la que se amplía el plazo de presentación de los modelos 123, 124, 126, 128, 130, 131, 136 y 216 correspondientes al primer trimestre de 2015 o al mes de marzo de 2015.

Enlace a la norma

Índices de rendimiento neto aplicables en el método de estimación objetiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, para las actividades agrícolas y ganaderas

Orden HAP/723/2015, de 23 de abril, por la que se reducen para el período impositivo 2014 los índices de rendimiento neto aplicables en el método de estimación objetiva del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, para las actividades agrícolas y ganaderas afectadas por diversas circunstancias excepcionales.

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