Las firmas están consiguiendo beneficios gracias a la reducción de gastos en personal, oficinas y servicios generales

Los despachos de la abogacía de los negocios parecen enfilar el camino de la recuperación y el último ejercicio lo han cerrado, en su mayoría, con porcentajes positivos de crecimiento en facturación, aunque lejos de los tiempos precrisis. Incluso algunos de los grandes despachos, según ha sabido este diario, han tenido año récord de beneficios.

Sin embargo, este cambio no se debe sólo a la mejora del ciclo económico y la vuelta de grandes operaciones de mercantil: desde el inicio de la crisis y, sobre todo, desde hace cuatro años, los bufetes han emprendido importantes recortes de gasto, que se sitúan aproximadamente entre un 20% y un 30% de media en el sector, según apuntan representantes de las firmas y distintas fuentes del sector.

"El sector de la abogacía de los negocios históricamente no ha estado demasiado preocupado por la eficiencia en costes al ser claramente de revenue line, pero la crisis ha llevado a los bufetes a hacer una aproximación más rigurosa y sistemática en la eficiencia en costes", apunta un socio director. Además, "los bufetes han sufrido una fuerte morosidad por parte de sus clientes que les ha obligado a tomar medidas financieras", añade.

En general, en las firmas jurídicas del derecho de negocios, la mayor parte del gasto, entre un 75% y un 80%, corresponde a salarios y oficinas. Aunque depende de cada firma, el 50% recae en abogados, el 15% en el personal de apoyo y servicios y otro 15% al alquiler de las sedes. El otro 20% restante suele ser para gastos generales (mantenimiento, limpieza, suministros...) y amortizaciones.