No deben abordarse reformas de calado sin que la abogacía sea oída

El presidente del Consejo General de la Abogacía Española, Carlos Carnicer, reivindica en la clausura del XI Congreso de la Abogacía la importancia de los letrados en la sociedad actual y el liderazgo que deben ejercer.

El presidente del Consejo General de la Abogacía Española (CGAE), Carlos Carnicer, ha clausurado hoy el XI Congreso de la Abogacía con la lectura de la Declaración de Vitoria. Esta suerte de decálogo enumera algunos cambios que deben llevar a cabo los profesionales del sector para adaptarse a las nuevas exigencias de la sociedad, pero también detalla algunas demandas del conjunto de los abogados al Ejecutivo.

Carnicer ha hecho hincapié en la necesidad de promulgar una Ley Orgánica del Derecho de Defensa que "regule el asesoramiento y la defensa jurídica y refuerce otros aspectos conexos, como la confidencialidad de las conversaciones, la inviolabilidad de las comunicaciones, la deontología o el secreto profesional".

Además, ha apuntado que no deben abordarse reformas de calado "sin que la abogacía sea oída", para evitar afecciones a los derechos fundamentales como ha ocurrido con las tasas, la 'ley mordaza' o la reforma del Código Penal.