El impuesto sobre sociedades, el que sufrió una mayor pérdida de recaudación

El Impuesto sobre Sociedades sigue siendo un quebradero de cabeza para el gobierno. En las constantes previsiones que realiza el Ejecutivo no se acaba de dar con la tecla idónea. Los errores son constantes entre las previsiones que se realizan y la recaudación. Hacienda reconoció que falló al presupuestar el impacto de cambios normativos en el impuesto sobre sociedades, el tributo que ha sufrido una pérdida de recaudación mayor durante la crisis.

El Ejecutivo había previsto que los tipos reducidos para empresas de nueva creación en los dos primeros ejercicios, la deducción del 10% de los beneficios reinvertidos o la modificación del régimen fiscal de activos intangibles generaría un ahorro de 890 millones. Ahora reconoce que apenas ha llegado a los 58 millones, el 6,5% de lo previsto.

Lo mismo ha sucedido en medidas que debían suponer mayores ingresos para el Estado. Así, a finales de 2013, el Gobierno eliminó en el impuesto sobre sociedades la posibilidad de deducirse el deterioro de valor de las participaciones. Una medida que, según los cálculos de Hacienda, supondría una recaudación adicional de 3.650 millones. “Realmente, el efecto en términos de caja ha ascendido a 472 millones”, reconoce el departamento de Cristóbal Montoro. En 2014, la previsión del Gobierno era recaudar 22.327 millones con el impuesto sobre sociedades y obtuvo 18.694 millones.