El comercio minorista encadena siete meses de crecimiento de ventas

El Gobierno y los principales servicios de estudio han fiado al consumo de los hogares el crecimiento económico previsto para 2015, que se situará entre el 2,5% y el 3%. Los expertos prevén que la totalidad del aumento provenga del impulso de la demanda interna (consumo de los hogares más inversión empresarial), mientras que la demanda externa tendrá una aportación neutra.

Y los primeros datos ligados al consumo parecen avalar esa tesis. El INE hizo público que las ventas del comercio minorista crecieron un 2,6% en febrero. Si se descuentan los efectos ligados a la estacionalidad y al calendario (hay meses con más o menos días hábiles), un indicador que se considera más fiable para hacer comparaciones con períodos anteriores, el crecimiento sube una décima hasta el 2,7%. De este modo, esta estadística, que llegó a encadenar en los peores años de la crisis más de tres años seguidos en tasas negativas, lleva siete meses consecutivos creciendo, como muestra de una mejoría del consumo de los hogares, anclada en unas mejores expectativas y en el crecimiento de la renta disponible, como consecuencia de la reforma fiscal, la bajada de precios y la liberalización de los horarios comerciales, que ha eliminado los límites establecidos para los períodos de rebajas.

Las ventas han crecido en trece comunidades autónomas y tan solo han descendido en cuatro de ellas (Extremadura, La Rioja, Asturias y País Vasco). Entre las que han incrementado su facturación, destaca Cantabria, con un avance del 5,9%, Baleares (4,5%), Madrid (4,1%), Comunidad Valenciana (4,1%) y Cataluña (3,7%). Excepto la primera, las otras cuatro regiones en las que más han subido las ventas tienen al turismo entre sus principales fuentes de ingresos y justifican el repunte de ventas por la convergencia de las mejores expectativas para los residentes y una mayor entrada de visitantes extranjeros.