Los bienes no declarados pierden la prescriptibilidad

Hacienda somos todos o esa es la máxima que se ha impuesto en el Ministerio. La lucha contra el fraude fiscal, fuera de amnistía sin éxito, empieza a recoger sus frutos con los medios de toda la vida. Los inspectores ya han abierto investigaciones a 7.000 contribuyentes con bienes en el exterior que no presentaron el modelo 720, lo hicieron de forma incompleta o declararon solo en el año 2014 cuando también debían haberlo hecho en 2013.

Los asesores fiscales advierten de las duras sanciones a la que se enfrentan los defraudadores. Así, por el mero hecho de no presentar la declaración informativa supone, si Hacienda lo descubre, una sanción de 5.000 euros por cada dato omitido y con un mínimo de 10.000 euros. La multa se aplica con independencia de que el bien se hubiera incluido en otras declaraciones como el IRPF o el impuesto sobre el patrimonio.

Hacienda entenderá que el bien del que no se ha informado se adquirió con renta no declarada y lo imputará en el último ejercicio entre los no prescritos como una ganancia patrimonial no justificada, es decir, tributará al marginal del IRPF que hasta 2014 alcanzaba con carácter general el 52% y ahora se sitúa en el 47%. Sobre el resultado de aplicar el tipo impositivo se impondrá una sanción del 150% y los correspondientes intereses de demora.