Las primas de seguros ¿Se deben reflejar en la hoja de salarios como mayor retribución en especie?

Las primas de seguros ¿Se deben reflejar en la hoja de salarios como mayor retribución en especie?

La nueva definición y regulación del concepto de base de cotización ha provocado que conceptos antes excluidos de la misma ahora se entiendan integrados en esta y pasen a engrosar la base de cotización siendo consideradas retribución en especie que recibe el trabajador. Así, las cantidades de prima de seguro pagadas se deben reflejar en la hoja de salarios como mayor retribución en especie, haciendo constar el importe de la prima que se abona por cada trabajador si existe individualización de la prima por persona.

Una sociedad presenta los siguientes datos correspondientes a los seguros del tomador X:

- Seguro de accidentes (asegurada Y) - 30/03/14 - 31,97 € 
- Seguro de accidentes (asegurada Z) - 30/03/14 - 31,97 € 
- Seguro de accidentes Colectivo (cubre al empleado en situación de alta en la Seguridad Social) - 01/05/14 - 5,69€ 
- Seguro Vida Colectivo (asegurada Y) - 01/05/14 - 34,24 € 
- Seguro Vida Colectivo (asegurada Z) - 01/05/14 - 32,64 €, en la hoja de salarios están puestos como cobro de los empleados los importes de accidente de trabajo y seguro de vida.

¿Se tendría que deducir en la hoja de salarios la misma cantidad como cobrada? ¿La cotización a la Seguridad Social y al IRPF se calculan en nomina también sobre esta cantidad? ¿Es correcto?

La cantidad de 5.69€ no se carga a ningún trabajador, por suponer que al ser colectivo es gasto directo de la empresa.

Base de cotización

La nueva definición y regulación del concepto de base de cotización ha provocado que conceptos antes excluidos de la misma ahora se entiendan integrados en esta y pasen a engrosar la base de cotización siendo consideradas retribución en especie que recibe el trabajador.

Así el al artículo 23.1 apartado B) del Real Decreto 2064/1995, de 22 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento general sobre cotización y liquidación de otros derechos de la Seguridad Social, indica que “a efectos de su inclusión en la base de cotización, se considerará remuneración la totalidad de las percepciones recibidas por los trabajadores, en dinero o en especie.

A estos efectos, constituyen percepciones en especie la utilización, consumo u obtención, para fines particulares, de bienes, derechos o servicios de forma gratuita o por precio inferior al normal de mercado, aun cuando no supongan un gasto real para quien las conceda.

a) Cuando el empresario entregue al trabajador importes en metálico, vales o cheques de cualquier tipo para que éste adquiera bienes, derechos o servicios, la percepción económica y el importe del vale o cheque recibido por el trabajador se valorarán por la totalidad de su importe.

También se valorarán por la totalidad de su importe: las acciones o participaciones entregadas por los empresarios a sus trabajadores que se valorarán en el momento en que se acuerda su concesión de conformidad con lo establecido en los artículos 15 y 16 de la Ley 19/1991, de 6 de junio, del Impuesto sobre el Patrimonio; las primas o cuotas satisfechas por los empresarios a entidades aseguradoras para la cobertura de sus trabajadores; las contribuciones satisfechas a planes de pensiones en el marco del texto refundido de la Ley de regulación de planes y fondos de pensiones, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2002, de 29 de noviembre, y su normativa de desarrollo, y las mejoras de las prestaciones de Seguridad Social concedidas por las empresas, a excepción de las previstas en el apartado 2.C) de este artículo.

b) Con carácter general, la valoración de las percepciones en especie satisfechas por los empresarios vendrá determinada por el coste medio que suponga para los mismos la entrega del bien, derecho o servicio objeto de percepción, entendiendo este coste medio como el resultado de dividir los costes totales que suponga para la empresa la entrega de un bien, derecho o servicio directamente imputables a dicha retribución entre el número de perceptores potenciales de dicho bien, derecho o servicio.”

Las cantidades de prima de seguro se deben reflejar en la hoja de salarios como mayor retribución en especie, haciendo constar el importe de la prima que se abona por cada trabajador si existe individualización de la prima por persona, como ocurre en el caso del Seguro de Accidentes en que existe precio por trabajador concreto.

Respecto un seguro que tenga la consideración de colectivo, si no es posible la individualización de la prima por trabajador, deberá aplicarse la regla subrayada relativa a repartir o distribuir el coste total de la prima por el número de potenciales perceptores (esto es, entre todos los trabajadores de la empresa), de manera que a cada trabajador se le imputa en la base de cotización y como retribución en especie el resultado de dividir la prima total entre todos ellos.

Por lo tanto, en todo caso los seguros abonados por el empresario pasan a engrosar la base de cotización como retribución en especie, si bien la imputación variará según si la prima se puede individualizar por cada trabajador o no, ya que en este último caso será preciso un reparto homogéneo entre todos ellos como indica la norma recogida en el artículo 23 del Reglamento de Cotización.