Hacienda instó a los evasores de la lista Falciani a regularizar para evitar penas de cárcel

Nada más tener conocimiento de la Lista Falciani, el Gobierno anterior a través de Hacienda, envió cartas a los defraudadores para que corrigieran la situación y evitar así posibles sanciones y, hasta la cárcel. LA misiva recogía literalmente dicho acto: "Según los datos que constan en poder de la AEAT, obtenidos a través del Departamento de Inspección Financiera y Tributaria, usted ha tenido la disponibilidad de fondos situados en Suiza en la/las cuentas del banco HSBC Private Bank Suisse durante el año 2005 y/o siguientes”.

Esta carta la envió Hacienda a 659 contribuyentes que la recibieron por correo ordinario en junio de 2010. Todos aparecían en la lista Falciani. Les invitaba a los declarantes a regularizar su situación tributaria en el plazo de 10 días y levantó duras críticas de la Organización de Inspectores de Hacienda, que entendieron que el proceso suponía un trato de favor a los presuntos evasores.

Hacienda rechazó en un primer momento abrir una inspección o comprobación tributaria y, en su lugar, recurrió a un proceso de gestión tributaria de control que implicó informar a los contribuyentes afectados e instarles a regularizar. La diferencia es muy importante. En el caso de la apertura de una inspección, los afectados podrían verse inmersos en un proceso penal por delito fiscal y enfrentarse a penas de cárcel. En cambio, el requerimiento que envió la Agencia Tributaria excluía cualquier pena de cárcel si los afectados seguían las instrucciones, regularizaban su situación y presentaban una declaración complementaria completa y veraz. Así lo hizo, por ejemplo, el que fuera presidente del Banco Santander hasta su fallecimiento en septiembre del año pasado, Emilio Botín.