El Gobierno, a favor de mantener la moderación de los sueldos para seguir siendo competitivos

La paz social entre patronal y sindicatos en vísperas de las elecciones municipales fue ayer bienvenida por el Gobierno, pero no la letra pequeña de su principio de acuerdo. Miembros del Ejecutivo mostraron frialdad con la subida pactada e incluso rechazo a una de las concesiones anunciadas inicialmente por la patronal: la de volver a utilizar el IPC español como referente de subidas salariales.

El más explícito fue el director de la Oficina Económica de Presidencia del Gobierno y secretario de Economía del PP, Álvaro Nadal. Éste no acogió de buen grado que la subida pactada para este año sea del 1%, el doble del aumento aprobado por el Consejo de Ministros para el Salario Mínimo Interprofesional y, mucho menos, que en 2016 supere el 1,5% en función de la inflación española.

"No estamos solos en Europa", advirtió Nadal en declaraciones en Barcelona. En su opinión, es necesario "no perder la referencia de cómo somos de competitivos respecto a los socios europeos y a otros sectores"."Sería bueno que se mantuviese la referencia a la inflación europea", agregó. Los índices de competitividad de España frente a la zona euro y la UE que maneja el Banco de España establecen que a finales de 2014 el índice se situó en 101,8 puntos en la comparativa con los costes laborales unitarios de los países que comparten la moneda única (100,6 respecto a la UE 28).